LA FARMACOVIGILANCIA: LABOR DE TODOS.

“Labor de todos”. Así hemos querido en FARMATALENT resumir la esencia de la farmacovigilancia con la intención de concienciar sobre la importancia que cada uno de nosotros tenemos en la vigilancia de la salud pública, con independencia del lado del mostrador de la botica en el que se esté.

Para comenzar la explicación del presente artículo, sería útil aclarar algunos conceptos básicos al respecto a menudo confundidos o difusos; para lo que en FARMATALENT hemos acudido a la fuente directa y segura de la Agencia Española de Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) y la información que esta publica sobre las Reacciones Adversas de Medicamentos (RAM) y cómo es labor de todos nosotros colaborar en su vigilancia.

Una RAM es efecto dañino y no intencionado que está relacionado con un medicamento; tanto si este es consumido en dosis normales como si este uso está al margen de la autorización de la comercialización: uso equivocado, sobredosis o abuso.

Las RAM pueden ser de tipo A (“augmented”) que son normalmente dosis-dependientes y pueden ser predecibles; o las de tipo B (“bizarre”), raramente relacionadas con la dosis del medicamento, difícilmente predecibles y cuya consecuencia es la retirada del medicamento. Estas RAM de tipo B son el objetivo principal de la farmacovigilancia; algo fácilmente comprensible teniendo en cuenta la gravedad de las mismas.

Las RAM, en lenguaje “de andar por casa”, constituyen por tanto “malas novedades” en los resultados de un medicamento y deben ser comunicadas a los órganos competentes lo antes posible. Aunque cualquier profesional sanitario puede y debe notificar la más mínima sospecha sobre una RAM que le surja; desde julio de 2012 se habilitó también para los ciudadanos “de a pie” esta posibilidad. La AEMPS insiste, y en importante tener esto claro, en que no es necesario tener la certeza de saber, ni comprender, ni entender esa RAM; sino que invita firmemente a todos y cada uno de nosotros a comunicar cualquier anomalía que nos parezca observar o simplemente intuir; para que una vez notificado ya sean los expertos en la materia los que decidan cómo actuar ante la nueva circunstancia. ¿Verdad que va uno por la calle y llama a la policía cuando observa algo raro que pueda causar mal al resto de ciudadanos? Pues esto es lo mismo.

Aunque la AEMPS facilita al ciudadano la comunicación directa de una RAM mediante el enlace https://www.notificaRAM.es o el correo postal dirigido al Centro de Farmacovigilancia de la Comunidad Autónoma pertinente (…); no hay que dudar en consultar con nuestro farmacéutico habitual si se desea callar alguna duda. ¿Con quién mejor hablar de salud que con quien se preocupa a diario por la nuestra?

Algunos farmacéuticos que contactan con FARMATALENT nos preguntan a este respecto cómo funciona esta vigilancia del fármaco, por lo que conviene mencionar que -sin entrar en complicados detalles-, el Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano (SEFV-H) lleva 25 años de eficaz observancia con las RAM. En cada Comunidad Autónoma existe un centro de farmacovigilancia encargado de evaluar y registrar en una base de datos común, denominada FEDRA, los efectos adversos de los que se sospecha. La AEMPS actúa de coordinador del SEFV-H a través de la división de Farmacoepidemiología y Farmacovgilancia para llevar el máximo control de cualquier medicamento

Además, la AEMPS emite Notas Informativas sobre cualquier cambio relevante que, además de publicar en su web, distribuye a través de las Comunidades Autónomas, organizaciones colegiales, sociedades científicas etc; actuando en estrecha colaboración con la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y las otras 26 agencias reguladoras de la Unión Europea.

En FARMATALENT somos firmes defensores de la labor e importancia que un buen farmacéutico tiene en su oficina de farmacia y que, desde luego, va mucho más allá que la simple dispensación de un medicamento como hay quienes erróneamente creen.

Un buen farmacéutico da un servicio integral en cuanto a salud se refiere; y la farmacovigilancia y la asesoría al respecto son parte de esta salud integral.

Tu farmacéutico es mucho más de lo que crees. ¡Pregúntale! Sabrá cómo ayudarte y lo hará encantado.

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