LA RETRIBUCIÓN: ¿SABEMOS TRANSMITIR LO QUE PAGAMOS?

Si unos meses hablábamos en FARMATALENT del salario emocional y de su importancia en la “nómina” de nuestros trabajadores a pesar de no ser esto algo tangible, este mes ampliamos el concepto abordando algo mucho más palpable por nuestra gente: LA RETRIBUCIÓN.

Sin entrar en concepto farragosos sobre esta  y su composición, que  nada nos aportan ahora y no son objeto del presente artículo, diremos de forma esquemática que la retribución se compone de 3 puntos básicos:

  1. La RETRIBUCIÓN FIJA o BASE: consolidada y establecida por el mínimo legal para cada grupo de trabajadores o por convenio.
  2. Los INCENTIVOS o VARIABLES: en función del desempeño logrado y establecidos a corto, medio o largo plazo.
  3. Las ESPECIES y/o BENEFICIOS: retribución no dineraria que puede estar, o no, marcadas por la ley.

Aunque es algo evidente que cada empresa combina estas variables como mejor considera en función de su política retributiva, es objeto de este post señalar que la retribución de un empleado y, lo que es más importante, lo que el empleado percibe que recibe, es algo muy subjetivo y que debe ser tratado con sumo cuidado.

Si bien es cierto que en las grandes empresas el ESTABLECIMIENTO DE UNA POLITICA RETRIBUTIVA puede tener unos perfiles mucho más objetivos (qué se quiere pagar, diseño de conceptos a pagar, revisión cada X tiempo de estos conceptos…); la realidad es que en una “pequeña empresa” como es una farmacia estos conceptos se desvían mucho más hace la percepción subjetiva del dueño o gestor de la botica sobre cuán bien retribuido tiene que ser el trabajo de “Paco” o de “María”. (Porque en un sitio tan concentrado como una farmacia las batas llevan nombre…).

En el caso que nos atañe, una farmacia, cobra especial relevancia la afirmación de los últimos años cuando se habla de retribución en la que se asegura que “se paga a las personas y no a los puestos”.

Si el dueño de una farmacia quiere lograr una retribución completa para sus empleados, debe tener en mente los siguientes conceptos:

  1. Nivel retributivo del mercado.
  2. Nivel de responsabilidad de la función desarrollada.
  3. Desempeño y potencial de la persona que desarrollo la función.
  4. Antigüedad en la empresa y en el puesto.

Ahora bien; la calidad de la gestión y la buena comunicación de las retribuciones son la clave para que las personas se sientan bien pagadas y, con ello, desempeñen su labor a gusto. Este “a gusto” que tantas veces en FARMATALENT no hartamos de repetir porque repercute directamente en la calidad del trabajo e, inevitablemente así, en los rendimientos del mismo.

Seguro que a todos nos ha pasado que comentando con amigos o familiares asuntos de trabajo y sueldos, no coinciden las versiones de unos y otros sobre lo que es una “buena nómina”…

Al margen de variopintas opiniones, la realidad es que el hecho de que alguien se sienta bien o mal pagado,bien o mal valorado (aunque en la valoración se incluyen otros conceptos además del monetario), influye directamente en su desempeño.

Actualmente ninguna política de RRHH considera la  retribución como un factor motivador en el empelado, pero sí se señala claramente como un poderoso desmotivador por comparación (interna y externa) o por su falta de claridad: por qué un empleado cobra lo que cobra y qué debe hacer para cobrar más es algo que debe ser sumamente mimado por parte del empresario o pagador, por parte del farmacéutico que lleva la gestión de nuestra botica.

En resumidas cuentas, con esto de la retribución hay que señalar que aunque en general se tiende cada vez más hacia algo flexible, individualizado y adaptable a las necesidades de cada empelado;  en un mundo tan pequeño como una farmacia es fundamental utilizarlo como una herramienta de gestión al servicio de la estrategia, pero sabiendo que cuando tú llamas a tus empleados “Paco” o “María” y no por un código, las excepciones son inevitables y buscar la recompensa adecuada para optimizar la contribución de cada uno al negocio es bueno, pero que además de hacerlo hay que saber contarlo.

Una idea similar a la que ya hizo referencia Julio César cuando hace más de 2000 años mencionó el famoso “no solo debe ser buena, sino además parecerlo.”

Pues la retribución, lo mismo.

-Felices números amigos de FARMATALENT-

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