PREGUNTAS TÍPICAS EN UNA ENTREVISTA Y SUS RESPUESTAS

Ya hemos hablado sobre cómo se hace una buena entrevista de trabajo y mencionamos en uno de los puntos que hay que prepararse las respuestas que se dan a las preguntas más habituales y tener cuidado con las respuestas que se dan, ya que si no son adecuadas pueden influir de forma negativa en tu selección, aunque el resto de la entrevista la hayas bordado → La clave de tus respuesta está en la sinceridad con la que respondas unido a la realidad de la vacante. Por ello hoy nos centramos en estas preguntas y cómo deberías responder.

Os ponemos cinco ejemplos:

 

¿Dónde te ves en 5 años? → Con esta pregunta se quieren ver tus expectativas ante el puesto y ante la empresa y tus ambiciones profesionales y personales ¿Qué es lo que te motiva? ¿Qué quieres seguir aprendiendo? ¿Quieres estabilidad o seguir moviéndote para seguir aprendiendo? ¿Tienes previsto algún cambio en tu vida personal a largo plazo, como mudarte por ejemplo?

 

¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? → Esta es una de las preguntas que pusimos como ejemplo, hay que tener cuidado con la respuesta y no contestar lo típico como que eres muy perfeccionista o que eres muy exigente contigo mismo/a. No te preocupes porque no son preguntas “trampa” y no se te va a descartar porque digas algo negativo ¡de eso se trata!. Todos tenemos cosas que mejorar, independientemente de la experiencia que tengamos, lo que quiere saber el reclutador/a es si eres capaz de conocerte a ti mismo/a y si te esfuerzas por cambiar. Por ejemplo, no se te va a descartar por decir que eres distraído/a siempre y cuando demuestres que estás trabajando por mejorar: organizando las tareas, estableciendo prioridades, marcándote tiempos y objetivos en la realización de las mismas… Y además puedes poner ejemplos con ejemplos -valgan la redundancia- que demuestren que lo estás logrando. 

 

Cuéntame acerca de alguna situación complicada: lo que se quiere ver con esta pregunta es principalmente tu capacidad de resolución de problemas, tampoco es una pregunta trampa. Seguro que tienes alguna que otra anécdota de tu día a día en la oficina de farmacia con un paciente, con algún compañero/a, con tu jefe/a, con alguna tarea… escoge alguna que te haya supuesto un reto y cuenta cómo lo resolviste. Al final se trata de contar una experiencia en la que hayas superado un obstáculo, de la que estés orgulloso/a. 

 

 

¿Por qué deberías ser tú la persona seleccionada? → Es el momento de venderse y lo que vemos habitualmente es que os bloqueáis y apenas decís una frase completa. Lo que solemos oír es “porque tengo muchas ganas de trabajar y me adapto muy bien a todo”. Eso está muy bien, pero sé aún mejor complementando con tus fortalezas y competencias: todo lo que vayas a aportar desde el primer momento. Además, esta pregunta suele ser al final, por lo que ya has podido conocer alguna cosa de la farmacia y puedes hacer mención de algo que hayas visto que ya conozcas o en lo que te interese mucho formarte.

 

¿Cuál es tu banda salarial? Contesta con sinceridad y expresa lo que te gustaría ganar pero también muéstrate flexible, si te gustan todas las condiciones de la vacante y el proyecto en sí. Entiende que la farmacia no te conoce y no puedes garantizar al 100% tus capacidades, por ello no todas las farmacias estarán dispuestas a pagarte lo que pides desde el principio si es mucha cantidad, pero puedes negociar tenerlo en un medio plazo en cuanto las hayas demostrado. 

Del mismo modo tampoco muestres desesperación o que no te importa el salario y que puedes cobrar lo que sea porque necesitas trabajar. ¿Por qué? Porque esto cambiará en un futuro cercano y entonces dejará de ser tu farmacia ideal. Hay que encontrar un equilibrio que te vaya bien a ti y a la farmacia.

 

Esperamos que te sea de ayuda

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